Publicidad:
La Coctelera

6 Agosto 2012

La tormenta y la calma.

Y entonces, el día llegó, era claro y estaba teñido de tonos púrpura, amarillo y azul, todo coronado de unas nubes, casi algodón.

El concierto de pájaros era intenso y bello y el alma se sentía renovada y despierta, después de una noche de tormenta, con relámpagos y rayos, sobrecogedores y horrendos.

La mañana pues desterró a la tormenta, cómo pasa casi siempre, pero esta vez yo estuve ahí, para verlo todo, para dejar pasar el mal recuerdo de la fría y lluviosa noche.

Y pensé para mi,”que parecido es esto a la vida,”porque siempre se dice que “después de la tormenta llega la calma”, pero hoy lo miro con unos ojos muy diferentes , hoy cómo que entiendo mejor el significado de una frase tan cliché, hoy siento que esa similitud entre la tormenta y la calma siguiente, guarda sabiduría popular, experiencia de viejos y entonces agarro la mañana nueva entre mis manos y despacio la llevo al lugar en donde guardo mis cosas más preciadas y la escondo allí, tapada con un montón de sueños, viejitos y nuevos, con anhelos olorosos a jazmines, con esperanzas, que echo al viento cada día y que están siempre encima de las cintas de los encajes y de las perfumadas cartas de amor, de un pasado que ya no hace daño.

Y guardados allí, mis anhelos, mis sueños y mis mañanas nuevas, es cómo si todos los tesoros del mundo se juntaran en mi armario, custodiados por el duende codicioso que tengo encargado de cuidarlos.

Tartacha.

1 Junio 2012

Mi nuevo templo

Hace mucho tiempo que no voy al templo, encontré un lugar mejor donde te siento cerca, te puedo ver y te hablo y me contestas.

Los templos en donde desde niña me dijeron que tu habitas, son limitados y pequeños, comparados con la vastedad, de este templo nuevo y viejo en el que ahora se que estás, desde siempre, desde antes de que la mano del arquitecto humano te construyera casas de ladrillo, de cemento.

Antes iba a visitarte cada tanto, a escuchar tu palabra de la boca del que dejaste encargado de esparcirla por el mundo y me sentía bien y en paz y te veía en estatuas de mármol o de yeso y tu expresión siempre era seria, triste y adusta.

Ahora no tengo que encerrarme para oírte, para hablar contigo, ahora te veo en cada cosa que has creado para mi, para todos quienes tienen la suerte cómo yo de mirarte a los ojos, esos ojos que cantan que hablan que te miran alegres, que te llenan de paz el corazón y que bendicen tu vida desde el cerro, desde el canto del pájaro, desde la flor desde su aroma, desde la colina que se alegra con las voces de los niños y que sabe llorar con la lluvia que también lava y restaura lo que tu has creado.

Ahora yo señor, desde el entorno que tu me has regalado te puedo mirar en todo lo que veo y se que desde ahí también me miras, me respondes cuando te pregunto y me llenas el alma y me das luz, fortaleza y esperanza.

Perdón, hace ya mucho que no te visito en uno de esos templos, pero es que me gusta más estar cerca de ti y es aquí, donde te siento siempre, siempre, siempre.

3 Abril 2012

Cámbulos en mi ciudad.

Pintados en las avenidas de mi ciudad, como salidos de la paleta prodigiosa del mejor pintor,  así se ven ahora por todos lados los hermosos cámbulos que llenan el alma  y las avenidas, los cerros y las laderas del río con su explosión naranja intensa, vivificante , gloriosa llena de una magia indescriptible, de una belleza casi perfecta.

Amo estos árboles que cada año inundan de color una ciudad que  revive  cuando ellos florecen ,que  se ilumina toda de su luz esplendorosa, que se empequeñece ante su majestuosa elegancia.

Amo los árboles, me hechizan, me energizan, me conmueven, amo estos cámbulos, gigantes nobles y risueños que  invitan a la vida de colores, a conmoverte con el solo echo de poder mirarlos, a creer en el milagro diario de una naturaleza que casi no apreciamos, por vivir andando de prisa, atareados de cosas agobiantes y pesadas, que nublan la mirada, cuando hay tanto para ver.

Amo a estos bellos seres de color hermoso que me recuerdan cada instante una niñez lejana en la que mi vida tenía más color que ahora, en la que se conjugaban la fantasía y la realidad de mejores tiempos que mirándolos son como si estuviera tan pequeña como entonces.

Amo los cámbulos que florecen por toda mi ciudad.

Tartacha alucinada de color.

 

20 Marzo 2012

La espera.

Las palabras se niegan a salir, mi boca calla; dentro de mi hay revuelo de pájaros, que hoy no quieren volar, solo anidan y barullan.

Yo callada sumergida en un mar confuso, sin poder nadar, sin avanzar, pegada a la arena húmeda, marcando una espera lenta, como de siglos.

Yo aquí, parada en medio de esa niebla que lo cubre todo, que lo enfría todo, yo, parada quieta , inerte, esperando, lo que ya no vendrá, lo que ya estuvo aquí, lo que dejé pasar.

Tartacha.

 

 

 

 

26 Febrero 2012

Ahora no.

Ahora cuando todo calla, cuando todo transcurre, cuando todo discurre.

Ahora que tengo hecha la vida, cuando mi corazón acepta tranquilo, su estado de calma, de paz, ahora cuando los años, me han regalado madurez, crecimiento y la sensatez suficiente, para mirar desde lejos el amor que antes fue el centro de todas mis cosas, no el amor que se siente por todo eso que ahora yo amo no, no ese amor, el otro, ese que quema por dentro con llamas de verdad, ese que te hace verlo todo color de rosa o que te duele intensamente por momentos, por casi todos los momentos.

Ahora cuando yo ni lo espero, ni lo quiero, es cuando vuelve a mirarme , cuando vuelve a buscarme.

No entiendo nada, no se nada ya no soy la misma de antes, no soy la misma que quería ya hace tanto entregarlo todo sin reservas ya no, ya estoy y me siento en paz, ya no me sirve de nada que alguien venga y me diga al oído que me ama, que soy todo en su vida, que me necesita, que qué se yo.

Soy así, me siento feliz en mi pequeño gran mundo en ese que si bien caben todos esos a quienes amo, todos esos  por quienes siento gran afecto, todos esos, por quien se que daría mucho, mucho ya no hay espacio para el amor, para el tipo de amor que en otros tiempos era motivo de dicha, ese que no tenía límites  y se dejaba estar inundándome toda.

Ahora no amor, por favor, ya no, no puedo prometerte nada, no me llagan vibraciones nuevas, de esas que tu dices que sientes, déjame estar así como estoy ahora, no llenes mis días de una inquietud que ya no quiero, no trates de despertar algo que se quedó dormido en lo más profundo de mi desde hace ya tiempo.

Tartacha asediada.

23 Febrero 2012

Dualidad.

 

 

 

 

Sensaciones  encontradas en una misma semana.

Celebramos la vida y lamentamos la muerte.

Nos  abrazamos, para congratularnos, por la nueva vida que nace y lo hacemos igual para dolernos y llorar, por quien se ha ido.

Mi corazón que no anda bien, tiene choque de sentimientos, se estruja de dicha y se arruga ante el dolor, mi alma se achica al máximo después de haber crecido metros y metros.

Hoy no se de donde vengo y a donde llegaré, hoy solo quiero dormir profunda, no soñar, no pensar, hoy solo quiero dormir, dormir, dormir.

Tartacha.

9 Febrero 2012

Orando a Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo que he sido fuerte, tolerante suave, cálida y amable, porque de otra forma no me concibo.

Yo que amo, respeto, escucho acojo, porque mi talante es así, porque aparentemente, ando sin coraza, pero es que ella no se nota casi, estoy hoy pidiendo a Dios, que me agarre de su mano y no me suelte, ante mi presagio de días abrumadores en el futuro.

Tengo ante mis ojos la perspectiva del agobio, que se quiere colar a como de lugar, sin mediar permisos, sin tener en cuanta que la intromisión es más grave que que un ataque, que un mal trato.

No soy un ser egoísta, se que tengo millones de defectos, pero se cuando algo está amenazando mi libertad, la libertad de mi familia, la paz que siempre ronda nuestras vidas, se cuando algo distinto a mi rutina, la quiere desacomodar, descomponer y manipular.

Asi que hoy te pido, por favor mi Dios todo un torrente de energía fuerte, para que mi vida y la de los míos, no se afecte, por ese agobio pesado que presiento, por esa oleada de extraño calor, que impide el buen mantenimiento de esa que ha sido hasta ahora la constante, buena onda que me ha caracterizado.

Que a sí como lo deseo para el bienestar de todos quienes me rodean, se cumpla, porque también  en este momento lo decreto.

Tartacha confusa

26 Enero 2012

Edicto.

He decidido hoy que me encanta mi libertad, que disfruto mucho mi vida en el campo, que amo esta aparente soledad que me acompaña, que no cambiaría, por nada, las tardecitas soleadas, sentada allí, en el pequeño porche de mi casa,leyendo, tomando un café, mirando el paisaje, que el olor de las flores, el canto de los pájaros cuando me despierto, el murmullo del arrrollo, que se escucha desde mi cuarto sobte todo por las noches, no tienen parangón, no se cambian, se rentan o se venden, por ningún oro del mundo.

Eh resuelto enérgicamente, que soy y seguiré siendo feliz en este entorno maravilloso, en donde el verde de mis cerros, enmarcados de cielo azúl intenso, embriaga mi vida, la embuelve toda, la baña entera, de un gozo especial, mágico y lleno de una pz que no se alcanza plenamente en ninguno de los lugares a donde quiera llevarme algún despistado forastero, que tal vez jamás entendería, que yo nací soy y anhelo seguír siendo LIBREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.

Tartacha