Sentado ahí, viendo como pasa el tiempo,
esperando, para poder seguír su camino
que no terminará, hasta que encuentre la esencia de los dias
que acompañan su anda
r.

El sabe, que en algún lado estará
la verdadera plenitúd de sus días;esos que acompañan su andar,

pero ahora reposa a la sombra de un árbol.
ahora siente el viento en su cara,
ahora siente la caricia del sol, ahora su cuerpo y su alma, son uno solo, para sentír, allí sentado bajo el árbol, como se va

inundando su espíritu, de una energía renovada.
Cuando haya terminado su descanso, seguirá
tras la huella de sus pasos,
esos
que lo llevan en busca de la esencia de sus días, esos, que acompañan su andar.