Algunos días el sol, que parece tan radiante,
no calienta,
tu cuerpo parese inmerso en el hielo,
no responde a los estimulos de tu cerebro.

Pero en cambio hay otros en que a pesar del frío salen oleadas que calientan hasta lo más profundo de tu ser.
En uno de estos días, es que me quiero sentír.
Calor y frío, frío
y calor,el sin sentir, el no sentir.