Nací en una familia numerosa, de padres luchadores que trabajaban mucho, para poder sacarnos adelante.
Sería por estar siempre tan ocupados, pero no escuché jamás que me dijeran, hija te amo, me importas; ellos tenían una forma muy distinta de darnos su amor y de darse su amor.
No fuimos nunca una familia que se demostrara con palabras, con un beso,o con una palmadita en el hombro, el afecto, el cariño.
Pasé toda mi vida, dentro, cmoo de una frialdad de palabra y de caricias, pero desde que recuerdo siempre me preguntaba, porque en otras partes los padres siempre estan jugando con sus hijos y los saludan con un beso y los abrazan con tanta ternura.
A mi la mamás de mis amiguitas me trataban de manera muy dulce y yo llegaba a sentirme como rara, como si para una niña como yo, con tantos hermanos, estas cosas fueran un gran fenómeno.
Nunca extrañas lo que no has tenido y no quiero decir con esto, que mi familia no sea una familia unida y que se quiere, solo que para nosotros las demostraciones de afecto, fueron siempre un articulo de lujo jajajajajaja.
A mi siempre me inquietó mucho esto; he sido muy intensa en mi forma de sentir, para mi es necesario que las palabras estén presentes en todos los momentos de la vida, nadie me enseñó a ser afectuosa, pero como en todo siempre existe la posivilidad de volverte autodidacta y me tocó sacar de de mi interiór el sentimiento, la capacidad de amar de manera expreciba y comunicadora.
Para mi es importante decirdecir te quiero, me haces mucha falta,que linda/o que te ves, para mi una caricia hace parte de mi, no la escatimo,necesito mucho expresar; nunca, por ejemplo dejo que mis hijos se vayan a la cama, sin decirle lo mucho que los amo, los arropo, los acaricio, los beso con muchas ganas, me les trepo encima, para que sientan que su madre los adora
He procurado que aprendan de mi,que el amor no es solo darnos lo material, lo que se consigue con dienro,lo que de alguna manera se consigue,sino que tambíen consiste en el contacto físico, en las palabras, en una mirada atiempo, en esa sonrisa que te hace cómplice; en fin, que para decir te quiero, exsite un mundo mágico de palabras, de contactos, de sonrisas.
Para decir te quiero hay que ser a veces un valiente y dejar que el espíritu fluya, sin egoismo, sin verguenza.
NUNCA SIENTAS MIEDO DE DECIR " TE QUIERO ".