Hoy ,soy una pasajera de mis días,

con el sol de Julio en mis espaldas

y el verano metido en mi corazón.

Caminaré pues, mientras esté de pie,

por la senda, que me fue trazada,

alimentando mi alma del
canto de las aves

y durmiendo a la sombra de un nogal,

para soñar mejores sueños y vivir

de pasajera, para siempre.