Así, detrás del cristal de mi ventana,
veo como cae la lluvia, bienhechora, redentora de
dolores, anestésico suave para el
alma.
Quietud infinita, que te invita a soñar con
esas cosas,

que están ahí, sin desatarse,
sin lograr salir.
Bendita lluvia, que mece mi alma,

con el compás armónico de su dulce melodía, haces, menos monótonos mis días,
acompañas mis horas,

y las velas con un manto, que deja ver a través de mi ventana,
la vida, que se respira afuera
.



Gloria Cecilia (Tartacha.)