Cuando tu alma

se vuelve de nuevo guitarra,

cuando sus notas caen lentas

y perezosas, consintiendo

una tarde de sol mayor,

que quema,

que abraza,

en rojo intenso, en incandescente

naranja.

Cuando mi alma ,

que vuelve a ser guitarra,

se asoma al mundo

para sentir con fuerza,

la música flota

en arpegios finos, en acordes

estridentes,

en dulces melodías que mis manos

han tocado, para que no me olvide que vivo.

Tartacha.