Y bueno, ya tratando de acomodarnos en este
año que recien comienza, haciendo un poco de
planes para que las cosas
sean
mucho mejor, que el año que ha pasado, les cuento que las fiestas
pmi, fueron muy tranquilas.
Despedimos en 2007, con una cena muy
rica, pero sin mucho
ruido, es el último año ara
que pasamos en esta casa,
una casa
hermosa, enorme y cálida, llena de árboles y jardines, que en
su momento nos dio mucha felicidad, mas a mi madre y hermanas que a mi,
pues
yo solo he vivido tres años en ella.
Muy pronto nos iremos
todos y será demolida, cosa que aunque no
quieras abre un huequito en
tu corazón, y deja pasar un vientecito frío,
como de nostalgia.

Bueno
el caso es que cuando se terminó el año y nos abrazamos todos,

deseándonos lo mejor para el año que recién comenzaba,
me fuí a un
rincón con mi copa muy en alto y comencé
a nombrar a todos mis amigos
de la cocte, para desear, para ellos un
mundo de cosas hermosas y he
ahí que comenzaron a salirme como una goticas saladas y calienticas de
mis ojos y se me quebró la voz y ya solo pude dejar que fuera mi
corazón quien hablara y
dejara salir todo el sentimiento y el gran
cariño que
durante todo
este tiempo he ido guardando por cada uno de
ustedes y bebí mi copita, por ustedes como si ese abrazo que tanta

veces he
querido darle en persona, fuera por fin una hermosa realidad y
me sentí feliz y bendecida como nunca, porque para mi la amistad que he
conseguido aquí es una de mis dichas más
reales, así amigos, que con
mis cosas tan simples y tan sencillas, de las que siempre
me he sentido
tan contenta, es para ustedes todo mi agradecimiento, todo mi cariño y
solo deseo que Dios me permita
estar por mucho tiempo cerca, para poder
visitarlos y escribir aquí durante largo rato
mas.