Como presagio de verano,
las golondrinas, hoy han volado
en grandes bandadas.

Será acaso que las lluvias se van de vacaciones
y que la intensa
niebla de hace ya tantas noches,
se disuelve lento,
para dar paso por fin a días más cálidos.
Será que por fin el astro rey,
dejará que los guayacanes y acacias,
inunden las calles de mi cuidad
y los pastos de mi campo, de sus
maravillosos
tapetes de flores, de ese amarillo y naranja intensos, esos mismos
que cuando era una niña, llenaron mi corazón de tanta dicha,
que aún no sabía describir.
Si, esta vez si, creo que por fin, un cierto veranillo amable, está por visitarnos,
creo que al fin florecerán mis
árboles, hermosos, para que yo,
en un arrebato fugaz vuelva a mi infancia,
aunque sea por un solo momento.

Tartacha.