El cielo llora, sus lágrimas golpean fuerte en mi ventana, caen monótonamente, es como si un

dolor inclemente, rompiera su corazón de nube, como si la esperanza de un sol radiante se hubiera disuelto en ese llanto, que no cesa.

El cielo, no para de llorar, yo quiero consolarlo yo quiero que abra de nuevo su azulado manto, yo quiero el calor de su dorado sol.

El cielo no ha parado de llorar, no paran sus lágrimas de golpear, tan fuerte, tan triste en mi ventana.

Gloria C.