La colinita de en frente, está toda contenta, se llena de las risas y el bullicio de los niños que juegan, que corren por ella, que saltan en compañía de un perro que los sigue por todas partes.
El cielo está azul, sin nubes, el cerro es de un verde cambiante, que también se ve contento, pues hoy hay un solecito, que calienta y vigoriza, como hacía ya mucho no se sentía por estos lados.
Me siento en el balcón a llenarme de las risas de los niños, a contemplar ese azul intenso del cielo, a sentir en mi cuerpo el calorcito confortante de ese sol, que ahora escasea tanto.
Cierro mis ojos y aspiro un aroma a helechos frescos que me llega de abajo, escucho a los pájaros que pasan haciendo barullo, recuerdo mi infancia de tejados tibios donde tumbada de espaldad miraba elefantes, caballos, praderas de nubes, que formaba el cielo solo para mi.
Hoy ha sido uno de esos días en que solo quisiera quedarme así, sumergida en esa dulce y vivificante ensoñación, con una tardecita soleada y deliciosamente monótona, llena de la paz de mi entorno, pensando sentada allí, en el pequeño balcón, volando desde allí, sin dirección ni rumbo, atrapada en el verde, envuelta en el azul, arrullada de risas de niños, madurada de recuerdos de niña, elevada del alma hacia el techo, cargada de brisas, asombrada siempre, ensoñada y hermosamente “descualquierada”, sonriendo desde dentro, abandonada por completo a esa sensación, que no tiene precio.
Tartacha, “ensoñecida”
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8 comentarios
Tu texto, tartachita, me trae la nostalgia de Barichara, que tiene un mirador al Canón del río Suárez, acá en Santander. Me gustaba ir hasta la salida del pueblo, donde estaba la capilla de Santa Bárbara, y a un costado, el camino de piedras al corregimiento de Guane. Desde ahí,tendía la vista al Suarez serpeteando en el cañón, y más al fondo, los pueblos de Galán y La Fuente. arremangados en lo plano que deja la serranía Yariguí.
UN beso de anoñuevo. Argivo
Que lindo Argivo, que con unas simples palabras, pueda uno remitir a gente tan bella como vos, a esos lugares, tan mágicos y hermosos, me siento feliz, de poder llenar un poco tu alma de esa brisa suave, que son los recuerdos gratos de cosas y lugares, que siguen ahí en ese rincón de nuestras almas.
Argivo, Barichara tiene magia, es absolutamente hermosa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
Muy bella ensoñación, necesaria para el espíritu, cuando la naturaleza reina así todo cambia de color, qué bueno leerte y saber que estás mejor. Te cuento que acá en mi patio hay una bella invasión de zorzales, me maravillo al verlos, esa velocidad que tienen, su plumaje y de cuando en cuando aparecen bandadas de loros en busca de almendras...
Un cariñoso abrazo de 2012 y gracias por todo.
Remembranza con sabor a miel, con sonido a pájaros, con aroma a helechos frescos, con los colores de la naturaleza...
Lo mejor para vos. Besitos. :D
Momentos que al recordarlos te dibujaran una sonrisa de nostalgia y alegría.
Maravilloso el momento, al sol, las risas de los niños y el verde de la naturaleza.
Una gozada de momento, me alegro de que lo hayas podido disfrutar.
Besos a miles
Lo de recrearse en cualquier secuencia de ensueño, de esas que uno ha vivido es un gozo inmenso. Yo recuerdo siempre esas noches en que mi padre me llevaba a su trabajo en los ladrillos y, mientras él trabajaba toda la noche cociéndolos, a mí me preparaba un jergón y yo dormía al raso viéndolo moverse de acá para allá, con una seguridad y un placer que todavía percibo recordándolo. Un hermoso beso, Tartacha
Pues no sabes cuánto me alegro de que te hayas equivocado. Eso nos ha permitido contactar y espero, ahora que lo hemos hecho, que sigamos compartiendo comentarios y que esa equivocación sirva para brir un camino nuevo. Ojalá que sea así. Un beso completamente acertado
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